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¿Te has puesto a pensar lo fascinante que es el mundo de las setas?

Con las primeras lluvias y primeros fríos del otoño, el bosque se llena de magia. Magia de verdad.

Con las primeras lluvias y primeros fríos del otoño, el bosque se llena de magia. Magia de verdad.

Cuando paseo por los senderos cerca de casa y empiezo a ver setas con esas formas tan particulares y esos colores que parecen extraídos de una pintura no dejo de imaginar que estoy en un cuento.

Y no un cuento cualquiera, sino esos de hadas y duendes. Esas historias de la infancia que tan bien nos hace sentir.

Y la Sierra de Gredos es ideal para verlos. No por nada Castilla y León está dentro de las zonas con más áreas preparadas para la recolección de setas.

Ahora nos gustaría compartir lo que hemos aprendido de este fascinante mundo.

Al principio confundíamos lo que era un hongo de una seta, creíamos que era lo mismo. Pero no, aprendimos que la seta es como “el fruto del hongo” que en vez de semillas tiene esporas, de ahí que es tan importante tratarlos con delicadeza.

El hongo bajo tierra tiende a reproducirse cuando empieza a bajar la temperatura, es por ello que luego de las lluvias y cuando empiezan los fríos salen las setas con sus esporas para formar nuevos hongos.

Aprendimos que no hay que arrancarlos (excepto los que están bajo tierra), sino que hay que cortarlos muy cerca de la base, evitando perforar el suelo ya que ahí está la otra parte que vivirá para el próximo año. Para eso es imprescindible llevar un cuchillo o navaja bien afilados y no rastrillar el suelo.

También supimos el porqué trasladarlos en cestas. Al principio pensábamos en la parte bucólica o romántica de llevar una cesta por el bosque, hasta que aprendimos que era para favorecer el transporte de esporas, que se van cayendo para crecer en otro lugar. Además, las setas así trasladadas no se rompen ni se aplastan.

Otro aspecto que nos llamó mucho la atención es la gran variedad de setas que existen, desde las comestibles hasta las mortales. Y ahí toma gran importancia las recomendaciones que vemos en todos lados de no recoger ninguna seta de la que no estemos seguros de que es comestible. Antes de embarcarnos en una aventura micológica, es aconsejable unirse a un grupo o contar con la guía de un experto que pueda ayudar a identificar las setas de forma segura. La seguridad es primordial en esta actividad.

También supimos que aunque sepamos que son venenosas o tóxicas no debemos destruirlas, porque como son necesarias para el equilibrio del ecosistema.

Las setas son perecederas y deben consumirse frescas o secarse adecuadamente para su conservación. Hay que aprender a hacerlo para que se puedan disfrutar durante todo el año.

Hay una página www.micocyl.es que muestra en un mapa el estado de producción de setas. Además, se explica la importancia de tener un permiso de recolección en vigor. Esto se hace para garantizar la conservación de este importante recurso.

La gastronomía de la Sierra de Gredos también se ve influenciada por la abundancia de setas y hongos. Muchos restaurantes de la zona ofrecen menús micológicos con platos deliciosos preparados con las setas locales.

Y volviendo al paseo inicial, por supuesto que no pude ver ningún duende, pero no hizo falta. Respirar ese particular aroma a bosque, rodeado de sonidos de naturaleza pura y observar las setas en el camino fue muy reconfortante.

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